Foto: S. Lozano
Calle de aspecto un tanto peculiar por el desnivel de sus casas respecto al piso de la carreteta que en algún punto parece que los vehículos que transitan por el lugar vayan a caer sobre las casas.
Hace poco más de 50 años tan sólo pasaban carros por este lugar, y en la construcción de las casas no se tenían perjuicios a la hora de construir con adobe, fabricado con barro arcilloso y paja o caña de cereal para hacerle más resistente, y finalmente rebozadas con cal para impermeabilizarlas. No se contemplaban otros aspectos que el meremente práctico y el único objetivo fundamental de su construcción era de de consiguir una vivienda digna. Los carros pasaban a una velocidad de 4 kms/h. los automóviles lo hacen a una velocidad 10 veces mayor, y el efecto óptico ante el desnivel visto desde las casas aunque no sea peligroso, si puede resultar un tanto sorprendente. De cualquier forma, este es su aspecto el que hoy ofrece es evidentemente mucho mejor en presentación aséptica y una más esmerada reconstrucción que el de antaño, aunque se puede y se debe mejorar tanto este punto de acceso a la población como los otros restantes.
Santo Tomé se lo merece.