Foto : Santos Lozano
Una bella foto de los campos de Santo Tomé.
Tierra bien cuidada, con esmero con deleite, con experiencia y sabiduría.
El bello manto de un sinfin de verde olivo.
La impresionante y maravillosa estampa de la sierra que en sus cumbres se viste de blanco en Otoño hasta la Primavera, para bañar sus fértiles campos de cereales viñedos, hortalizas y olivares que dan carácter a una tierra agradecida y poco considerada. Tierra que derrocha su savia por infinidad de arroyos, riachuelos y manantiales que discurren en silencio por sus quebradas, riscos y saltos hasta encontrarse en los meandros de sus aún pequeños ríos que caminan decididamente en busca de su hermano mayor, el Río Grande (Río Guad-el-kivir) en dirección a Gadir tras dejar claro testimonio de su importancia a Córdoba y Sevilla.