Foto: Antonio Lozano - Daniel Merino
La laguna de Aguas Negras, próxima al nacimiento del río Borosa es uno de los puntos más atractivos de toda la zona.
Un gran embalse de agua en medio de un paraje paradisíaco, digno de una excursión que se recordará siempre.
El paseo por la ribera del rio Borosa es un lugar realmente sin miedo a exagerar, paradisíaco, que quienes tienen la suerte de hacerlo caminando durante dos o tres horas, lo recordarán siempre.
Los amantes de la naturaleza se hallarán en su medio.
Pinos, tejos y vegetación autóctonos. Fauna variada a corta distancia para deleite de los que se adentran en los caminos angostos de la sierra y gustan caminar kilómetros de pistas forestales en un medio tremendamente natural.
Se recomienda siempre a los visitantes, respetar el medio, y no dejar restos de desechos en la zona, así como cumplir con la normativa de seguridad contraincendios. Todo por conservar un medio natural de estas características.