Foto: A.Lozano
Vista panoramica de Santo Tomé, desde la carretera de Peal de Becerro.
El blanco de las casas,el azul del cielo que impregana sus montañas y el ocre terroso, y el verde de su flora, conforman un espectro de colores en un marco lleno de vitalidad en sosegada calma, que ilumina la vida en estos parajes, únicos. Naturaleza que se muestra con una realidad deslumbrante, que llega a todos los rincones. Sensaciones sólo comprensibles cuando se ha experimentado in situ tales momentos de placer, de sosiego, de calmar de tibieza en todas sus manifestaciones, de silencio acogedor