<?xml:namespace prefix = v ns = "urn:schemas-microsoft-com:vml" /><v:shapetype id=_x0000_t75 stroked="f" filled="f" path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" o:preferrelative="t" o:spt="75" coordsize="21600,21600"> <v:stroke joinstyle="miter"></v:stroke><v:formulas><v:f eqn="if lineDrawn pixelLineWidth 0"></v:f><v:f eqn="sum @0 1 0"></v:f><v:f eqn="sum 0 0 @1"></v:f><v:f eqn="prod @2 1 2"></v:f><v:f eqn="prod @3 21600 pixelWidth"></v:f><v:f eqn="prod @3 21600 pixelHeight"></v:f><v:f eqn="sum @0 0 1"></v:f><v:f eqn="prod @6 1 2"></v:f><v:f eqn="prod @7 21600 pixelWidth"></v:f><v:f eqn="sum @8 21600 0"></v:f><v:f eqn="prod @7 21600 pixelHeight"></v:f><v:f eqn="sum @10 21600 0"></v:f></v:formulas><v:path o:connecttype="rect" gradientshapeok="t" o:extrusionok="f"></v:path><?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /><o:lock aspectratio="t" v:ext="edit"></o:lock></v:shapetype><v:shapetype id=_x0000_t75 stroked="f" filled="f" path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" o:preferrelative="t" o:spt="75" coordsize="21600,21600"> <v:stroke joinstyle="miter"></v:stroke><v:formulas><v:f eqn="if lineDrawn pixelLineWidth 0"></v:f><v:f eqn="sum @0 1 0"></v:f><v:f eqn="sum 0 0 @1"></v:f><v:f eqn="prod @2 1 2"></v:f><v:f eqn="prod @3 21600 pixelWidth"></v:f><v:f eqn="prod @3 21600 pixelHeight"></v:f><v:f eqn="sum @0 0 1"></v:f><v:f eqn="prod @6 1 2"></v:f><v:f eqn="prod @7 21600 pixelWidth"></v:f><v:f eqn="sum @8 21600 0"></v:f><v:f eqn="prod @7 21600 pixelHeight"></v:f><v:f eqn="sum @10 21600 0"></v:f></v:formulas><v:path o:connecttype="rect" gradientshapeok="t" o:extrusionok="f"></v:path><o:lock aspectratio="t" v:ext="edit"></o:lock></v:shapetype><v:shapetype id=_x0000_t75 stroked="f" filled="f" path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" o:preferrelative="t" o:spt="75" coordsize="21600,21600"> </v:shapetype>
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De la deforestación a la conservación de suelos"' target="_blank" o:button="t" href="http://www.tierrasdelolivo.es/expo/mambots/content/multithumb/images/b.470.0.0.0.c.l.stories.exposicion.jaen.4cultivo.jpg" alt="El laboreo del suelo. De la deforestación a la conservación de suelos" type="#_x0000_t75"><v:imagedata o:href="http://www.tierrasdelolivo.es/expo/mambots/content/multithumb/thumbs/b.470.0.16777215.0.c.l.stories.exposicion.jaen.4cultivo.jpg" src="file:///C:\DOCUME~1\USUARIO\CONFIG~1\Temp\msohtml1\01\clip_image001.jpg"></v:imagedata></v:shape> El laboreo del suelo. De la deforestación a la conservación de suelos <o:p></o:p> La nutrición del olivar. Del empirismo al análisis foliar. Como todos los seres vivos, las plantas necesitan nutrientes para completar su ciclo vital. Estos nutrientes los toman de la solución del suelo, de manera que un olivar cultivado en suelos pobres alcanza un menor desarrollo que el que está sobre un suelo fértil. La fertilización trata de minimizar esas diferencias aportando los nutrientes necesarios cuando no están disponibles en cantidades suficientes en la solución del suelo. No tiene sentido, pues, fertilizar todos los olivares por igual ni aportar más nutrientes a los olivares cultivados en los suelos más fértiles. Las plantas leñosas, como el olivo, poseen órganos de reserva donde almacenan nutrientes para su posterior utilización, que pueden reciclar. Por ello, la fertilización de las plantas leñosas y perennes difiere sustancialmente de la que se aplica en plantas anuales. Sistema de irrigación El riego en el olivar. Del secano al riego deficitario. La perfecta adaptación del olivo al clima mediterráneo implica necesariamente la capacidad para tolerar la sequía estival. Puede decirse que, de todas las plantas cultivadas, el olivo es la que tiene mayor resistencia a la sequía. A título orientativo, debe destacarse que el olivo vegeta a niveles de sequía que producen la deshidratación y muerte de un cultivo de trigo y puede resistir sequías mucho más intensas. Esto se ha comprobado midiendo directamente el nivel de estrés hídrico en las plantas. Plagas y enfermedades. Del control químico a la producción integrada Las principales enfermedades son: - Verticilosis. Causada por el hongo Verticillium dahliae, se considera una de las enfermedades más importantes del olivo. El patógeno vive en el suelo e infecta el árbol a través de la raíz, provocando desecación de ramas e incluso la muerte del árbol completo. - Repilo. Se trata de una enfermedad provocada por el hongo Spilocaea oleagina, cuyo síntoma principal son unas manchas circulares de color oscuro que aparecen en el haz foliar. Esta enfermedad origina una defoliación intensa que debilita al árbol y reduce la producción de aceitunas. - Antracnosis. También conocida como aceituna jabonosa, es producida por dos especies de hongos del género Colletotrichum, que causan podredumbre de frutos, desecación de ramas y, en ocasiones, la pérdida completa de la cosecha. Los frutos afectados dan lugar a los denominados aceites colorados, de pésima calidad. - Tuberculosis. El agente responsable es la bacteria Pseudomonas savastanoi pv. savastanoi. Provoca tumores en troncos, ramas, tallos y brotes, y reduce el crecimiento y vigor de los árboles afectados. El fruto tiene sabor amargo, rancio o salado que disminuye la calidad del aceite. Plagas: Aunque son muchas las plagas que afectan al olivo, pocas tienen importancia económica, destacando la mosca del olivo y el prais. En el cultivo tradicional no han aparecido nuevas plagas por la escasa intensificación que ha tenido. Las nuevas técnicas de cultivo del olivo, con un distinto manejo del suelo, el aumento del número de plantas, del abonado, el riego,... están generando, en algunos casos, el incremento de otras plagas hasta ahora secundarias, como el glifodes, abichado, gusanos blancos,... La racionalización de estas prácticas aplicando la Producción Integrada, puede disminuir estos riesgos y evitar otros que ya están presentes en otros cultivos. Poda. Del afrailado a la poda mecánica. La poda ha sido la herramienta de la que ha dispuesto el olivarero para controlar el tamaño, la forma y fructificación del árbol durante siglos. Se trata de una técnica de cultivo empírica que ha originado multitud de variantes locales. Poda mecánicaLos objetivos de la poda han sido: - Formar el olivo dándole una estructura mecánica sólida - Mejorar el tamaño del fruto a costa de reducir la productividad. - Mantener la cosecha accesible para la recolección - Rejuvenecer un olivo envejecido. - Regenerar un olivo dañado. Poda manual Recolección y población rural.
La recolección es la labor por excelencia del mundo rural. La fuerte demanda de mano de obra ha sido una de las bases del sustento de las poblaciones en las comarcas olivareras.. De este modo el olivar ha fijado población en el medio rural. La estacionalidad de esta labor, de dos a cuatro meses al año según la fluctuante cosecha anual, ha originado una cultura festiva en este período y paro crónico en el resto del año en las comarcas de monocultivo. La fiesta de El Remate finaliza la recolección y festeja un periodo de encuentro y trabajo para muchas familias. La otra cara es la emigración temporal, también estacional, para cosechar otros cultivos en zonas agrarias alejadas. La estacionalidad de la ocupación y de la emigración temporera están grabadas en la memoria colectiva de los campesinos del Mediterráneo. Nuevas tecnologías. Recolección con el empleo de máquina vibradora- Hacia la cosechadora integral La escasez de mano de obra junto con su elevado coste han propiciado la búsqueda de soluciones mecánicas a la recogida. Paralelamente se ha producido una evolución de las técnicas de cultivo tratando de adaptar el árbol a las exigencias de las máquinas. La gran variedad de tipos de olivar que existen, tanto desde el punto de vista del diseño de la plantación como de la formación de los árboles, hacen que no existan soluciones generalizadas ni únicas para la mecanización de su recolección. En este sentido, en los últimos treinta años se ha producido una evolución constante de las máquinas de recolección basadas en el desprendimiento de la aceituna mediante vibración, los sistemas constituidos por sacudidores de follaje y las cosechadoras de olivar en seto. A ello se unen los sistemas de recogida de aceituna del suelo. |